27/7/21

Mis Padres. . . sin palabras

 



A mis queridos padres (madre y padre)

 

Cuando uno crece y se da uno la vuelta por esta vida, se da cuenta lo difícil que es ser padres (siempre me estaré refiriendo a los dos) imagínense serlo de 12 hijos.

 

Ellos personas de pueblo, que concluyeron a la ciudad para darles una mejor calidad de vida a sus hijos,

Ellos trabajadores luchones enteros tan de una pieza como los de antes.

 

Si, ellos con tan pocos recursos (intelectuales, monetarios, afectivos) lograron hacer hijos de bien , y esto me da para decir entonces que SI SE PUEDE .

 

Y yo cuanto estoy agradecida por estar aqui gracias a ELLOS

 

Si yo tuviera la maravillosa oportunidad de tenerlos enfrente de mí, todo lo que les diría.

 

Alguna vez te dije lo fantástico que fuiste como nuestro padre.

Lo guapo que yo te veía (y no solo, yo también muchas lagartonas por eso mi pobre madrecita siempre sufría por tu “guapura”) y lo agradable que eras en todos los lugares en donde te parabas. A todas las personas que te encontraron en tu camino les proporcionaron un rato de esparcimiento con tus enormes ocurrencias y chascarrillos tan tuyos, tan chuscos. Ese sentido del humor que no se lo robaste a nadie que de alguna forma nos dejaste como legado (padre mío, todos somos simpáticos y agradables)

 

 

Me inclino ante tu grandeza y tu esfuerzo para sacar a esa familia de 12 adelante, y me encantaría decirte que lo lograste, que has hecho hijos de bien   con buenos principios y con ganas como tú de salir adelante, sacando ahora nosotros a nuestros polluelos y enseñando de enseñarles lo que con esfuerzo tanto tu lograste con todos nosotros.

 

Recordando que por la mañana no te veía pues salías muy temprano a trabajar, y por las noches tampoco, pues llegabas muy tarde de trabajar.

Pero el fin de semana, te disfrutábamos todos , y recuerdo con especial afecto cuando con una enorme imaginación nos contabas cuentos e historias sacadas de una mente fantasiosa y mágica. Siempre he pensado que a ti te debo el gusto por la lectura, pues a ti te encantaban las novelas policiacas (como tú les llamaban) las cuales tenías a montones en la casita que todos compartíamos.

 

Por eso y otras muchas cosas más tu sigues siendo muy grande como mi padre y yo te amo te venero y agradezco todo lo que soy.

 

 

A mi madrecita le diría con todo mi corazón cuanto la quiero

 

           Cuanto la amo

 

                                         cuanto le aprendi,


                  cuanto me enseñó

                                                                                    

                                           cuanto la extraño

 

Tan chiquita, tan bonita, tan entregada.

 

Trabajadora a quién más, cociendo ropa ajena para ayudar en la economía de su enorme familia sin dejar a los hijos y haciéndose cargo ella solita de los 12 hijos

 “ que dios le dio”, ya que como mencione, su pareja salía temprano regresando muy tarde.

 

Ahora me doy cuenta de la enorme paciencia que siempre nos tuvo, ya que oigo a tantas madres (y tal vez hasta me incluyen a mi) quejarse por cuidar a un par de chamacos y ella con 12.

 ¡JAMAS PERO JAMAS ¡ la oí quejarse.

 


            . . . si buena madera como le decían . . .

 

 

Mujer llena de vida, a ella le debo tanto esa iniciativa que ahora me caracteriza esa forma de ver la vida tan resolutiva y capaz de hacerlo todo y digo todo, desde confeccionarnos la ropa, hasta tapizar una pared con cemento o arreglar la plancha o sembrar una planta, hacer unos tamales (un poco secos) pero eso sí con mucho amor.

 

Desde pintar la casa hasta cocinar deliciosos platillos tratando de hacer rendir el dinero.

Tratando dentro de sus limitaciones ofrecernos lo mejor que podía, con lo que tenía.

 

Madre mía, cuantas cosas más te podría decir, pero mejor de poder tenerte frente a mí, te abrazaría y me llenaría tooooda de ti, y te daría tantos besos y tantos abrazos -que no entiendo no te di cuanto te tuve cerca- ahora no te dejaría libre y te dejaría como decían ustedes mis padres como mascara de cartón (de tantos besos que yo te diera)

 

 

Hoy me siento orgullosa de ustedes y sé qué donde quiera que estén, sigan velando por todos nosotros.

 

También sé, ustedes

 

                              ¡ LO SABEN !

 

 sembraron buenas semillas, las cuales han dado unos frutos jugosos, hermosos limpios y sanos.

 

Desde siempre padres los venero, y desde el fondo de mi corazón.

 

Gracias por hacerme creer que puedo.

 

Los AMO.

 

Psi.GracielaCuadra


Quebrándote

 


Cuando leí este texto me removió muchas cosas e inmediatamente me traslado a algo que yo había pasado, y que en aquel momento no le di esa interpretación, mi relación siempre fue irregular, y sí, con idas y venidas ( y hablo de una relación de matrimonio) en la cual el palomo se iba a veces hasta por 4 años, y luego regresaba tan campante como si nada, y yo con la firme idea de que debía luchar por mi matrimonio, y la interpretación a la que me refiero precisamente era esa QUEBRARME en cada nueva despedida, ciertamente me estaba perdiendo la vida.

 

Afortunadamente hubo un día, un día maravilloso y mágico en el que me dije, ya BASTA. Me armé de valor y dije hasta aquí.

 

Yo te puedo asegurar que fue la mejor decisión que tome, ahora con el paso del tiempo y a la lejanía sigo CONVENCIDA de que así fue.

 

Hace tiempo ya que vivo tranquila, sana, feliz y recuperando mi vida.

 

No sigas quebrándote, cuando algo no funciona, NO FUNCIONA por donde le busques, y no digo que necesariamente sea tu par el que tenga la responsabilidad, a veces uno es el de mayor peso, pero eso no importa. Lo importante es que te rescates, retomes tu vida, y salgas adelante, al paso del tiempo veras que no fue tan difícil y si fue saludable.

Te mando un abrazo.

Psi. GCuadra




17/5/21

VIVIR BIEN LA VIDA.

 


Hace tiempo que venía pensando en eso

 Te cuento a veces como padres les exigimos a los hijos terminar en tiempo y forma sus estudios o algún otro curso evento o situación con límite de tiempo “hay malhaya de aquel que no lo cumpla”

Y no nos damos cuenta que existe un tiempo y ritmo para las personas; que no todos somos iguales, habrá quien pueda llevar a cabo así, pero muchos otros no, y no está mal, no claro que no.

También con el tiempo te das cuenta de que no necesariamente tienes que terminar una carrera    a los 23 o 24 años, permíteme decirte algo, solo el tiempo te dice que eso finalmente ni importa , que puede haber sido a los 26, 27 años o los que tú quieras.

Mi hija al terminar la Prepa, me dijo, mami, yo aún no sé qué estudiar, entonces me voy a dar un año sabático, voy a trabajar y con calma pensaré en ese tiempo que estudiar. Si yo hubiera pensado como antes, hubiera puesto el grito en el cielo.

No fue así, mi mentalidad tiempo atrás ya había redefinido esa situación y con todo el apoyo calma y amor del mundo dije si, como tú lo sientas.

Terminó un solo año después de una carrera qué ahora le está proporcionando satisfacciones, además de haber aprendido en ese año algunas otras cosas importantes en su vida, las cuales definitivamente han sumado en su desarrollo.

De igual forma me llama poderosamente la atención, que algunos padres están sumamente preocupados porque sus chiquitos tienen un año de no ir a la escuela (físicamente) los ponen por consiguiente a la computadora en un ejercicio por demás

                   cansado agotador y frustrante. . .   Además de infructuoso .

 (personalmente viví esa experiencia con mis sobrinos de 5 y 8 años, los desafortunados maestros no tienen las herramientas suficientes para poder dar clases virtuales y es cierto que hacen lo que pueden con lo que tienen, pero no es suficiente, eso, por un lado, y por el otro los niños están completamente desinteresados, agobiados y sin interés, lo que obvia redunda en carencia de aprendizaje)

Tengo algunos padres que temerosos me lo comentan y es un poco difícil, compartirles esta experiencia de vida, y la importancia de la salud mental de nuestros hijos, muchos más que tenerlos 5 o 6 horas en la computadora, con un notable estrés, desinterés y aprovechamiento de lo que están haciendo.

Claro que habrá muchos en desacuerdo con esta postura, pero yo me pregunto ¿no sería más adecuado tranquilizador y sano emplear esas horas para conocer, jugar enseñar y desarrollar en nuestros hijos algunas habilidades que podrían aprender en ese tiempo con nosotros?

Y si es necesario    ¡¡ “volarse” un año!!

NO PASA NADA que terminen una carrera un año o dos después, NO PASA Nada .

 

Nada para ejemplificar con uno de mis lemas preferidos.

 Quien ya me conoce sabe cuál es:

                      “ date una tregua, pero no claudiques ”

Mas nada.

Psi. GCuadra