16/3/15

MENTIRAS MAÑANERAS O VESPERTINAS...





Como siempre se estudian algunos tipos de conductas repetitivas, y el de las mentiras no está exento

 En la Universidad de Massachusetts se hizo uno el cual dio como resultado que con las condiciones adecuadas la mayoría de las personas son capaces de mentir al menos tres veces en menos de diez minutos a un completo desconocido. 

– Ja ja, seguramente estas recordando aquel momento en que conociste a alguien en una reunión y toda esta trascurrió mentira tras mentira por parte tuya temo decepcionarte, pero la otra persona estaba haciendo lo mismo que tu -

Algunas investigaciones que estudian los compartimientos éticos, dieron como resultado que las personas solían engañar y mentir mas en las tardes, que por las mañanas -grosso modo- esto nos indica que uno de los determinantes de las MENTIRAS ES EL AUTOCONTROL. Por eso solemos mentir más por las tardes que en las mañanas.



Los investigadores consideran que este fenómeno se debe al agotamiento, es decir todas las actividades y tensiones que llevamos en el trascurso del día van mermando nuestra capacidad de discernir y nuestro autocontrol por consiguiente    va disminuyendo .

 De hecho no es la primera vez que un estudio demuestra que  cuando estamos cansados nuestro autocontrol se va resintiendo y adoptamos posturas más permisivas y autoindulgentes. Por tanto no sería descabellado pensar que el cansancio es un factor más que debemos tener en cuenta cuando analizamos por qué las personas mienten. 


Y el secretito de eso es que si estas buscando la verdad, tendrás mas probabilidades de encontrarlas por la mañana y a mí se me ocurre en este momento  que si tu hijo pareja ó amigo te ha mentido, no lo cuestiones al llegar de su ODIESEA mejor aguántate y has las preguntas en la mañana ¿tú qué opinas? 

Hazlo por favor... y luego me platicas ¡ Sale !

Psic. GCuadra

11/3/15

Charlatanes, Clarividencia, Efecto Forer o que ?





Iba a que me leyeran las cartas, mi amigo Alejandro me la había recomendado, y bueno el era médico, y por consiguiente para mí de confiar - científico según yo.

El caso es que llegue un poco tarde –como 10 o 15 minutos cuando mucho - lo que pasa es que no daba con la dirección pues estaba un poco enredado, finalmente llegue, una casa común y corriente, me pasó a una salita muy feíta -yo pensé - esto de entrada no tiene ni siquiera buena apariencia- descuidada un solo sillón medio destartalado, muy chiquito el lugar. Me pasé casi luego luego, a una estancia mucho muy diferente de la anterior  muy amplia, muy cuidada para los finos  velos figuritas, olores –incienso – música ha doc.

 todo muy bien - montado- preparado
.



Ella me dijo no te puedo atender, yo brinque inmediatamente- siempre ha sido así- y ¿por qué no conteste airada ? porque llegaste tarde y no me puedo colgar con mis demás clientes, conteste pero es que

18/2/15

ENVIDIA.... DE LA BUENA ?







Quien no ha sentido alguna vez en su vida envidia, desde chiquitos este sentimiento nos alcanza y a veces ni siquiera sabemos el porqué, envidiamos tantas cosas que a veces se nos olvida por donde empezó esto.

¿Y qué es la envidia? bueno por ahí hay una frase que algunas personas dicen, y que a mí personalmente nunca me ha quedado del todo clara, “le tiene envidia de la buena” y todavía se me complica más entenderla, ya que según los expertos envidia es un sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sean bienes, cualidades superiores u otra clase de cosa. También dicen que es como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee. Como si el sentir envidia pudiera catalogarse como buena o mala, o en graduaciones. Yo no sé, pero para mí la envidia es envidia, es desear lo que el otro tiene y punto.


El objetivo final de la envidia es siempre el mismo, tener más de lo que se tiene, o desear  lo que el otro tiene, ya sea en el plano material o emocional.



Y por eso no me checa envidia de la buena,  a ver que te parecen estos ejemplos:

 “me da gusto que pudieras comprar esa hermosa casa, pero internamente y de muy buena forma, me hubiera gustado que no lo hicieras, o que mejor hubiera sigo que yo la tuviera y no tu”

O” tiene una esposa muy bonita,” pero –internamente – ella estaría mejor conmigo digo pesando en envidia de la buena.

Y que te parece este: “Qué bueno que te dieron la gerencia a ti –pero internamente y muy envidia de la buena -  desde luego que yo hubiera sido mil veces mejor que tu. 


Y lo importante de esto, lo que realmente debemos rescatar, es que el hecho de sentir envidia, nos coloca en una situación de insatisfacción, porque cuando envidiamos algo, es porque seguramente no lo tenemos –o no en la medida que quisiéramos-, y esto por lo tanto nos hace sentir infelices, insatisfechos, y hasta tristes. 


Esto en el mejor de los casos, pues habrá ocasiones, circunstancias, personas y momentos, en que la envidia va “corroyendo” el alma provocando en algunas personas verdaderos estados de desesperación,  odio y sentimientos negativos muy profundos. Quizá alguno de uds. recuerden al amigo/, vecino/o o conocido que con el tiempo, su única forma de salir de la apatía es recordar constantemente en lo que tiene su objeto de envida, es decir, en lo que tienen y hacen los otros, y esto le impide moverse, a  buscar sus propios proyectos o sueños, y se dedican a vivir rumiando a través de lo que tienen los demás. Claro estos ya son extremos de envidia y ya estaríamos hablando de algún proceso neurótico que debiera ser tratado por un profesional.



Ahora bien, así como en el caso de  algunas situaciones que con una buena dosis nos impulsan a crecer, a superarnos y a querer aspirar a mas, la envidia en dosis pequeñas, definitivamente nos impulsan a luchar por aquello que envidiamos-queremos- y en ese sentido es mi deber decir que todos padecemos en mayor o menor grado de envidia, y eso es completamente normal.  Aquí lo importante es que SÍ LA RECONOCEMOS podemos de alguna forma equilibrarla, regularla, y trabajar sobre ella. Lo contario  como mencione, a la larga puede enfermar a nuestro organismo


Por lo anterior, es fácil, darse cuenta que la envidia así como los celos, el resentimiento, la vergüenza, la culpa  están considerada dentro  de las emociones negativas, y que cualquier emoción negativa que nosotros tengamos en nuestra mente, influye directamente en nuestro comportamiento cotidiano, pero sobre todo independientemente de esto, nos causa un malestar indirecto que sin darnos cuenta, sin percatarnos de ello navegamos con eso día a día,  luego no podemos darnos respuesta a es dolorcito de cabeza, a ese malestar estomacal, a esa molestia cotidiana.



…Y Como hacerle? 


Pues como siempre aconsejo, date una pausa, y trata primero de honestamente aceptar que tienes envida por algo o alguien, ese como en todos los casos es el  paso más importante para poder manejarla.



Tienes “envidita” de la buena, pues ya te diste cuenta que de esa…¡ NO HAY !




Entonces:

 * Comienza por valórate, cree en ti, tú puedes obtener también cosas ( y para empezar quiero que recuerdes algo que hayas obtenido por merito propio, del cual te hayas sentido muy orgulloso/a)



* Aprende del otro en lugar de quedarte envidiando lo que tiene. Si miras el éxito o lo que deseas de esa persona, también piensa en sus fracasos a veces nos concentramos exclusivamente en lo que los otros tiene, sin mirar el  esfuerzo que se ha tenido que hacer para poder llegar a donde están o  lo que tienen.

* Otra cosa importante es darnos cuenta de nuestra realidad a veces no es la más bonita la más deseada, sin embargo ES nuestra realidad, y de esta forma convencernos de que eso es lo que nos toca vivir y tener.  Saber adaptarnos a eso pero sobre todo tratar de ser felices con eso, así nos toco vivir tan simple y llanamente, rescatar desde luego lo que tenemos sea poco o mucho, y disfrutarlo agradecerlo, y sí ¿por qué no? luchar por alcanzar en la medida de nuestras posibilidades y paso a pasito algo más. 


Has de saber que los envidiosos no gozan de su propia vida de sus logros en los aspectos favorables –por mínimos que sean a sus ojos – que todos tenemos. El envidioso/a no valora sus cualidades logros y progresos, y por lo mismo  va aniquilando su crecimiento, ya que como habrás concluido la envidia ni siquiera se convierte en un motor impulsor del comportamiento, el objeto deseado no se traduce en objetivos a alcanzar sino simplemente en una actitud de apatía y queja constante por lo que no se tiene.



* ¿Cuestiónate el porqué sientes esa carencia o necesidad? ¿pregúntate si realmente necesitas eso que envidias?  existe una diferencia enorme entre necesitar y desear que con frecuencia  olvidamos y es verdad  hay muchas cosas que nos gustaría tener pero que realmente no necesitamos.


*Por último, algo de lo que frecuentemente aconsejo en mis consultas: Concéntrate en ti refuerza constantemente tu autoestima  considera que eres merecedor de lo que deseas en la vida focalízate en desarrollar tus capacidades y claro esta forma es la vía más segura y directa para conseguir el éxito y la felicidad. 


¡¡Y bueno ya me voy porque ya mero sale mi vecina, y quiero ver los zapatos que trae el día de hoy, para copiárselos y comprarme unos iguales….!!

Psi. GCuadra