31/7/13

QUIERES RESCATAR TU RELACION DE PAREJA…? LEE ESTO.





Pepe parecía confiar en sí mismo y ser fuerte, pero, por dentro, se sentía inseguro, sin apoyo y temeroso. Cuando María veía a Pepe, podía decir: “He aquí una persona fuerte que me puede cuidar.” 


María parecía tener confianza en sí misma y ser resuelta y locuaz, pero por dentro se sentía insegura, sin apoyo y temerosa. Cuando Pepe veía a María, podía decir: “He aquí una persona fuerte que me puede cuidar.”



Después de casarse, cada uno encontró que el otro no era la persona fuerte que esperaba y, naturalmente; sintieron frustración, decepción y enojo. Uno puede preguntarse cómo María y Pepe se las arreglaron para encontrar un compañero, si tenían tan baja autoestima y tan poca confianza en sí mismos. 



 Al mismo tiempo estaban enamorados y esto, por lo menos en esa época, aumentó su autoestima e hizo que cada uno se sintiera completo. Cada uno dijo: “Pareces apreciarme.

.. Soy afortunado en tenerte... Te necesito para sobrevivir. .. Soy completo si estás junto a mí.” 



 Ambos acabaron por vivir para el otro y, al hacerlo, establecieron un pacto de supervivencia” Cada uno se dijo en privado: “Si se me acaban mis recursos, me apoyaré en ti.” “En una emergencia, tú tendrás suficiente para bastarnos a los dos.



El problema fue que, cuando María y Pepe se escogieron como compañeros, no hablaron de sus miedos. 

Pepe temió que María no lo quisiera si se daba cuenta de lo poco que él valía ( y viceversa).« Fue como si Pepe se hubiera dicho a sí mismo en privado:

“No debo revelar que soy nada. Tampoco debo revelar el hecho de que secretamente creo que todas las mujeres son injustas, irracionales, sarcásticas tercas y dominantes. No debo revelar mi opinión de que la única manera de sobrevivir con una mujer es ponerse en segundo plano y dejarla que lleve  la batuta.”

 « Fue como si María se hubiera dicho a sí misma en privado

: “No debo revelar que soy nada. Tampoco debo, revelar que en secreto creo que todos los hombres son tacaños, irresponsables, indecisos, débiles y dejan a las mujeres llevar todas las cargas. No debo revelar mi opinión de que la única manera de sobrevivir con un hombre es estar lista para echarse la carga sobre los hombros cuando él se queje.” 



No obstante, a pesar de lo que cada uno en privado esperaba del otro, y a pesar de lo que secretamente cada uno pensaba de sí mismo, ambos sintieron también que tenían que ser lo que imaginaban -que el otro vio en ellos- porque cada uno había hecho al otro responsable de la propia autoestima.

Cuando María le hizo saber a Pepe que ella lo veía como un hombre fuerte, al principio Pepe sintió que la percepción de María le daba fuerza; él podía sentirse fuerte porque ella lo veía como a un hombre fuerte (y viceversa). Este tipo de relación puede mantenerse hasta que una tensión ambiental, o la necesidad de tomar una decisión, ponen en jaque la capacidad de Pepe y de María para hacer frente a la crisis. Sólo en esos momentos, la fuerza de alguno de los dos empieza a parecer como un encubrimiento de la debilidad o como un acto de dominancia 

Puesto que cada uno actúa basado en la suposición de que tiene que dar gusto al otro, ninguno puede revelar cuando el otro le desagrada, ni reconocer directamente el desacuerdo o la crítica. Actúan como si tuvieran que ser indistinguibles uno del otro. Viven como si tuvieran el mismo sistema sanguíneo, o como si la vida de ambos dependiera del mismo tubo de oxígeno.

En efecto, María y Pepe se casaron para “recibir.”





 Ambos querían que el otro estimara. (Ambos también deseaban que la sociedad los aprobara: “Uno debe casarse. Ya triunfé.”) 



Cada uno quería que el otro tuviera las cualidades de las que él carecía (cualidades que cada uno trataba de convertir en parte de sí mismo) .



Cada uno deseaba tener una extensión de sí mismo.



Cada uno deseaba que el otro fuera un progenitor omnipotente, omnisciente,

generoso y “bueno,” y deseaba evitar al progenitor omnisciente, omnipotente y “malo 

Cuando María y Pepe se casaron no se dieron cuenta de que iban a tener que “dar” al mismo tiempo que recibían. 

Cada uno sintió que no tenía nada que dar. 

Cada uno sintió que no se le debía pedir que diera porque el otro era una extensión del propio yo. 

Si cualquiera de los dos daba, lo hacía con gran descontento, o angustia, o con la sensación de un gran sacrificio, porque ninguno de los dos en realidad esperaba recibir del otro. 

Cuando María y Pepe descubren, después de casarse, que el otro es “diferente “de lo que cada uno esperaba durante el noviazgo, se desilusionan. Lo que ahora en realidad ven en el otro, son las características de la vida de todos los días, durante 24 horas, que habitualmente no se muestran durante el noviazgo; en consecuencia, son características que no concuerdan con las expectativas que ambos tenían.

Cuando María y Pepe descubren, después de casarse, que son diferentes, de una manera que los disminuye en lugar de enaltecerlos, cada uno ve al otro bajo una nueva luz. 

Extracto del maravilloso libro de Virginia Satir,  -que estoy releyendo- Titulado Psicoterapia Familiar, en donde breve, pero contundentemente nos da un análisis de la trayectoria  y proceso que pasan por la mente de dos personas que se conocen se enamoran  y se casan, lo interesante de aquí, es si te habrás dado cuenta, que desmenuza de forma por demás analítica, los procesos inconscientes de estos dos personajes, que pueden parecerse a cualquiera que conozcas, incluso me atrevería a decir, “cualquier parecido con alguien cercano… es mera coincidencia”

Y nos hace reflexionar,-por lo menos a mi – que sí tomas tu felicidad y la pones en manos de alguien, tarde o temprano  la romperás, si le das tu felicidad a otra persona, siempre podrá llévesela con ella, y como la felicidad solo puede provenir de tu interior y es resultado de tu amor, solo tú eres responsable de tu propia felicidad.



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Te mando un abrazo
GCuadra
gpoevolucion@hotmail.com
Psicóloga, Psicoterapeuta
Consultor de Procesos- Psicoterapia Breve
Jóvenes-adultos-Parejas


7/7/13

hacer o no hacer, esa es la cuestión.....

¿Lo hago o no lo hago?
¿Lo digo o me lo guardo?
¿Voy o me quedo? 


Entre hacer o no hacer, aún a riesgo de fracasar, hay que elegir la ¡Acción! pues así al menos obtenemos experiencia, y al no movernos a la acción viviremos con la frustración de no dar el paso.
Cuántas veces hemos dejado pasar una oportunidad – de lo que sea, lo que se te ocurra en este momento-- y cuan arrepentidos estamos de haber dejado pasar esa oportunidad, ese momento.

No importa que empecemos alimentando grandes ideales, no te preocupes la vida, la realidad poco a poco va guiando nuestras ambiciones, indicándonos por donde seguir, buscando opciones, lo importante es dar ese primer paso.

Graciela  Cuadra.
gpoevolucion@hotmail.com
Psicóloga, Psicoterapeuta
Consultor de Procesos- Psicoterapia Breve

Santa fé. D. F. México.

30/6/13

Ayudándote a combatir la Tristeza









Tristeza

¿Te sientes deprimido? ¿Estás melancólico? ¿Tienes tristeza ?
No estás solo. Todos nos sentimos tristes a veces. La tristeza puede ser profunda, leve o intermedia. Dependerá de la situación que esté ocasionándola y la manera en  que puedes manejarla.


La tristeza es una emoción natural del ser humano. Como otras emociones la tristeza viene y se va. A veces dura solo un momento, otras un poco más. Cuando la tristeza se va llega el buen ánimo.


 Es importante saber que la tristeza es una de las tantas emociones que nos pueden ocurrir y ese estado de ánimo puede influir en forma directa y el punto de vista que tenemos ante la vida.


tristeza
Sin embargo el estar 
triste  o sentir tristeza no es malo. Todos nos ponemos tristes alguna vez tal vez en el momento en que no nos sentimos amados o nos sentimos solos.

 La tristeza por lo regular será de duración corta a veces hasta necesaria para hacer un alto en nuestra vida y evaluar alguna situación que nos está pasando. Esto es, recargar a nuestro organismo con nuevas experiencias positivas.





Por eso te quiero decir que si en algún momento de tu vida te sientes triste, no te preocupes a todos nos pasa alguna vez. Solo preocúpate cuando este estado, esta emoción se vuelva constante y duradera y este estado  se trasforma en algo cotidiano e incluso “normal” .Ese  sería un buen momento para ponernos alertas ya que probablemente tendrás que hacer un gran esfuerzo y analizar qué es lo que está pasando pues si sigues así, podemos pensar que tu tristeza se está convirtiendo en una depresión, y es ahí cuando SI será necesaria la ayuda de un profesional.

Algunos pasos que nos ayudan a superar la tristeza

 Llorar.-  ya que es  una de las limpiezas más efectivas para liberar nuestra alma de emociones negativas   ¡desde luego que es válido llorar un rato!   a veces incluso sin saber el motivo de esta tristeza  date  una pausa y llora   ¡libérate!   de esta forma te sentirás mucho mejor
tristeza


Comparte.- La tristeza en muchas ocasiones nos hace tener la necesidad de estar solos, y desde luego algunas ocasiones podrá ser positivo estar a solas para darnos esa pausa y reflexionar sobre lo que nos está ocurriendo,  pero una vez que te sientas un poco mejor copártelo con alguien sácalo o simplemente disfruta la compañía de alguien si tu lo prefieres en silencio, poco a poco te sentirás mejor

Descansa.- Tomate tu tiempo y el necesario para descansar y reenergizarte, esto te alejará de las preocupaciones y tensiones,  el alejarse un rato de estas permite a nuestro organismo recargarse con nuevas y mejores ideas.

Recréate-. Lee un buen libro mira una película divertida sal a caminar, intenta hacer cosas nuevas sé proactivo emprende actividades que te permitan cambiar la manera en que te relaciones contigo mismo y con el mundo que te rodea.

Te recuerdo que ser feliz es una opción personal simple; podemos encontrar la felicidad aún cuando no tengamos todo aquello que anhelamos en la vida.

 Y recordarte  cuanto influye nuestra mente en nuestras emociones.

 Somos capaces de ser felices a partir de que tomamos la decisión de serlo cuando asumimos que contra todo lo que pueda ocurrir, siempre habrá algo que nos importe, que nos motive que nos haga felices en alguna medida y “en alguna medida” es mejor que nada ¿no ?

Muchas de las cosas que nos darán felicidad solo esperan que decidamos vivirlas… está es nuestra mente más que en nuestro corazón, hay que cambiar nuestra forma de ver la vida… hay que vivirla tal y como llega porque siempre habrá algo que la haga mejor aunque te empeñes en creer que no...
tristeza


 El solo tener un día más para vivirlo, ¿no es suficiente felicidad?


  Entonces  ¿Por qué no empiezas a ser feliz ahora?

¡Espero que me permitas acompañarte en tu camino para eliminar la tristeza y te deseo mucha suerte ¡

 

Y si ya llegaste hasta aquí, te recomiendo este post  el cual ahonda más sobre la tristeza, pero en especial la depresión navideña. Y los pasos necesarios para salir de ella.

 Psi. G Cuadra
gpoevolucion@hotmail.com
Psicóloga, Psicoterapeuta  
Jóvenes-adultos-Parejas
Santa Fe. México