27/11/23

TE QUIERO COMO PUEDO

 


Muchas veces pensamos que la forma de querer es la QUE aprendimos y nos enseñaron o a la que llegamos a concluir después de algunas experiencias.

Por eso mismo pensamos que nuestra pareja o quien nos ame, debe ser como nosotros lo queremos (o nos lo hemos imaginado) es decir pensamos que esa es la forma “correcta”, sin llegar a darnos cuenta, que MI forma correcta, NO es la forma correcta de la persona que yo amo.

Luego entonces cuando esto no se cumple es cuando
empezamos a sufrir y pensar que no me quieren.

Ahí es cuando empezamos a pensar “bueno si yo hago eso por esa persona (pareja, familiar, amigo o quien tú quieras) no entiendo porque esa persona no hace lo mismo por mí”, y esa actitud nos entristece y hace pensar que no me aman.

Te voy a decir algo, la mayoría de las veces amamos a alguien de la forma en que aprendimos, es decir de la forma como vivimos como se querían nuestras figuras representativas, principalmente nuestros padres, luego entonces no podemos concebir que se pueda amar de otra forma, porque esa es la que aprendimos.

Algo más, el hecho de que mi expectativa no se cumpla, no significa que no me amen quieran o se interesen por mí, ¡no! solo quiere decir que me quieren de forma diferente de la que yo espero. ¿Y qué crees? esa forma diferente no está mal.

Te recomiendo revisar tus expectativas, (porque siempre las tenemos) y saber que a veces (las más) no es que no te amen, sino que te aman como pueden y aprendieron.

Por último, para saberlo, no hay más que preguntar, indagar que es lo que la persona imagina o espera como forma de amar, y desde luego después de saberlo, aprender de ello, y con esa maravillosa flexibilidad de pensamiento PODER, manifestarlo.

Una relación se forma entre dos personas con una historia, con aprendizajes, habilidades, gustos, limitaciones y fortalezas diferentes, si entendemos eso. Caminaremos más livianitos y con más amor… ¡¡¿Qué te parece?!!

Un abrazo

Psi. GCuadra


16/8/23

A L T I BA J O S

 



                   Hace poco operaron a mi sobrina ( la cual tiene una hija de 8 años ) la operación se complicó un poco, y la pequeña veía a su mami en casa muy mal, (con desmayos y vómitos) y estaba muy asustada, parte de lo que yo hice, fue en primer lugar, tranquilizarla, y después le explique a su nivel, que hay ocasiones en las cuales las cosas no son como uno las espera


 

                  T ambién le expliqué que la vida no es siempre igual, no siempre todo es tan bonito y fácil como a veces vivimos nuestra vida, que en esta tendremos momentos buenos y malos y eso es completamente normal, la vida no es un continuo ni una línea recta. Le pregunté después de explicarle eso, qué es lo que debía hacer o pensar, como siempre, los niños nos asombran con sus respuestas, ella con su vocecita muy dulce me respondió, “estar bien, y pensar que todo va a salir bien”.


                         No se trata de asustarlos, pero si consideramos importante explicarles eso, que la vida no es un continuo, que siempre habrá momento sumamente bonitos, placenteros y plenos, pero también SIEMPRE habrá los contrarios, días sombríos, tristes los cuales nos deberían hacer recapacitar, darnos una pausa, y tratar de que cuando estemos arriba, nos preparemos, y sacar las mejores herramientas (consejos, libros, podcast, consulta con algún profesional,  comer sano, hacer ejercicio meditaciones y todo aquello que nos sirva)

Un abrazo dondequiera que estés.

Psi. GCuadra


15/12/22

TEORIA DE LAS VENTANAS ROTAS

 


 

En el año 1969, en la Universidad de Stanford el Profesor Philip Zimbardo realizó un singular experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta el color. Uno de estos vehículos lo dejó en el Bronx, para ese entonces una zona pobre y conflictiva de New York y el otro vehículo en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California.

 

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etcétera. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no pudieron llevarse lo destruyeron. En cambio, el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, tema en el que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí.

 

Cuando el vehículo abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California.

El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de New York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo a la misma condición de deterioro y destrucción que el del barrio pobre.

 

¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

 

Entonces, no se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales.

Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación que va destruyendo los códigos de convivencia, tales como la ausencia de ley, de normas, de reglas, dejando la sensación de que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufrió el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

 

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la "teoría de las ventanas rotas", la misma teoría que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores. Si se rompe un vidrio de una ventana de una casa y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.

Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen “pequeñas faltas” (estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja) y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves. Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente son progresivamente ocupados por los delincuentes.

No es tolerancia cero frente a la persona que comete el delito, sino tolerancia cero frente al delito mismo.

 

Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana, como la que no tenemos ahora.

 

Y, para terminar, en ese sentido será necesario que cada UNO de nosotros pongamos nuestra semillita, con el solo hecho de que cada uno de nosotros haga lo nos corresponde, tan solo con eso se notaran las diferencia. Me encantará saber tu opinión.

Psic.Gcuadra