20/10/11

Como hacer ejercicios y no morir en el intento



Date una pausa… pero no claudiques

En verdad, cuando tienes el firme propósito de hacer las cosas, cuando ya te has mentalizado y decidido a ir por todo… ¡algo ha de pasar!

No sé si les ha sucedido que organizan y preparan con antelación todo para, por ejemplo, salir el fin de semana y, de pronto, les habla la hermana para pedirles que, de favor, le cuiden a su chiquito.

O, en mi caso, después de pensármelo veinte mil veces, por fin me inscribí en algo que siempre me ha encantado: ¡levantar un poquito de pesas!

Y noten que lo digo quedito y en chiquito: pesitas, ja, ja, ja.

Por cierto, ¡cómo me han criticado mis hermanas, mis amiwis y mis hijas! Pero yo, duro que dale, acudí a pedir los requisitos y, aunque el mar parecía estar en mi contra, heme ahí, salvando todos los escollos para conseguirlo y, además, coordinarlo con la natación, que tanto me gusta.

Y bueno, llegó el grandioso día.

Me recibió un entrenador bastante presentable —no de esos con sus musculotes todos hechos bola—, muy accesible, que comenzó preguntándome qué pretendía conseguir con el ejercicio, cuáles eran mis enfermedades, mis dolencias y demás cuestiones por el estilo.

Además, tenía un olor muy agradable (a limpio, a fresco) y era bastante paciente, situación que también terminó por complacerme.

Y bueno, ¡ahí vamos!

El primer día, muy bien. Lentito, lentito, poco a poco, siguiendo las instrucciones precisas de mi nuevo entrenador.

Salgo de esa primera clase contenta, después de realizar pocos, pero efectivos, ejercicios. Todo marchaba estupendamente.

Sin embargo, durante el transcurso del día, mientras realizaba mis actividades cotidianas, me agacho para recoger algo y…

¡Un enorme tirón en la parte baja de la espalda!

¡¡¡Wooow!!!

¡Qué dolor tan fuerte! No me permitía enderezarme, ni sentarme, ni pararme… ¡ni nada!

Creo que me partí en dos. Por lo menos, así lo sentía yo.

¡Urgencias médicas!

«Esta señora está pariendo por la espalda», parecía decir la expresión de quienes me atendían.

Y nada, resulta que un simple mal movimiento me había ocasionado una lumbalgia que, con antiinflamatorios, relajantes musculares y reposo, terminaría por desaparecer.

Y así fue.

Al quinto día volví a sentirme como nueva. Solo que ahora me voy a tomar las cosas en dosis mucho más pequeñas, porque terminé como el perro de las dos tortas: ¡sin nadar y sin levantar pesas!

Y bueno, todo esto viene a cuento porque, a veces, es necesario darse un respiro y no querer tragarse todo el aire de una sola bocanada.

Ya lo decía mi buen amigo… ¡Ja! Se me olvidó su nombre, pero decía algo así:

«Más vale paso que dure y no trote que canse».

Y es verdad. Así es como deberíamos tomarnos muchas de las cosas que nos suceden en la vida.

Por ejemplo:

  • Se terminó una relación, ya sea de amistad, noviazgo o matrimonio.

  • Te despidieron del trabajo o te sientes demasiado presionado en él.

  • Se te casó un hijo.

  • Se fue un ser querido.

  • Reprobaste una materia o perdiste el año escolar.

Para esos casos y muchos otros que probablemente te parezcan mucho más catastróficos, yo te diría:

Date una pausa… pero no claudiques.

Permítete detenerte un momento, recuperar el aliento, reorganizar tus pensamientos y retomar el camino.

Porque hacer una pausa no significa renunciar a tus propósitos. A veces, simplemente necesitamos avanzar más despacio para poder llegar más lejos.

Y, como siempre, mis mejores deseos.

GCuadra
Psicóloga

15/10/11

...¿ como se mide la vida ?






No se mide según con quién sales,  ni por el número de personas con quienes has salido
No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta

La vida, simplemente, es.. Otra cosa

La vida:

Se mide según a quién amas y según a quién dañas.

Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros. 

Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se mide por el sabor de boca que dejas a los demás con tu presencia y con tus comentarios

Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida… 


La vida será contigo tan justa como lo eres con los demás.
 
Hacer un amigo es Fácil.
Pero la vida habla de ti, por aquellos amigos que fielmente supiste conservar.

Por aquellos a los que te supiste entregar sin exigencias.

Aquellos que cuando no estás…lloran tu ausencia
y tu..

¿ como mides la vida ?

GCuaDRA
Psicóloga
Santa Fe
Mex. D.F.

14/9/10

Deshacernos de lastres.

Hola a todos:
Envío un gran saludo a todos los amigos de Grupo Evolución y quiero compartir con ustedes la siguiente reflexión.
He estado trabajando en mi aspecto físico y mental… ¿y cómo lo hago? En cuanto a lo mental, constantemente me visualizo saludable, cada vez mejor. Agradezco mi salud y mi estado actual, al mismo tiempo que pido e imagino que aquel órgano o miembro que lo necesite se restablezca o funcione mejor. Incluso pienso en las células de esa parte de mi cuerpo y les pido que se renueven para volver a funcionar saludablemente bien. Por el lado físico, ya sabemos que hasta una simple caminata beneficia enormemente; a mí, en lo personal, me encanta nadar, así que me doy el tiempo para hacerlo frecuentemente. Después, visualizo los beneficios que me traerá el cumplimiento de ese propósito, de esa salud y de ese bienestar; con solo esa idea, me aseguro de seguir enfocado en mi equilibrio.
He podido constatar que realmente mi cuerpo responde a esta comunicación y a este pedimento, ya que el organismo está acostumbrado a vivir en salud y bienestar. Viéndolo desde este punto de vista, sanar nuestro cuerpo nos debe llevar a este procedimiento. Por consiguiente, tenemos que sacar todo lo que no sea apto para nuestro equilibrio físico; luego, se empieza a remover y a desechar todo lo malo que pudiéramos tener para finalmente visualizar una salud maravillosa.
Esto me pone en un gran estado de aceptación, me da la pauta de que estoy en el camino adecuado y me enseña que cualquier aspecto que quiera cambiar en mi vida tiene que pasar por este proceso, sin alarmarme si al inicio veo algo que no me agrada. Recordemos que, en ocasiones, dar el primer paso para cambiar nuestros hábitos es lo más importante. Con esto me doy cuenta de que nadie más puede tomar la decisión de hacer estos cambios en mi vida: sé que es mi absoluta responsabilidad. Me tomo mi tiempo, con calma, voy avanzando paso a paso y sobre la marcha voy haciendo ajustes, pero siempre con la convicción de que lo que hago es lo que me conviene.
En sus manos está la maravillosa responsabilidad de crearse a sí mismos, de construir una increíble existencia y de llegar tan lejos como nunca lo hubieran imaginado. Es más, de reconstruirse si fuera el caso, ya que ese es uno de los increíbles dones que nos fueron dados. Utilízalos a tu favor y, con cambios simples como dar una caminata, leer un buen libro, respirar adecuadamente y concentrarte en cosas positivas, te sentirás mejor, mejor y mejor.
te envío un saludo
Psic. G. Cuadra